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Música pasada por agua
El japonés Masaru Emoto, que a principios de
noviembre visitó la Argentina, estudió cómo la
estructura molecular del agua es "conmovida" por
los sonidos y la música. El científico de la
Universidad de Yokohama ha dado a conocer al
mundo entero fotografías de cristales
hexagonales de agua luego de ser sometida, por
ejemplo, a sonatas del compositor alemán Johann
Sebastian Bach), obras del francés Frédéric
Chopin y hasta temas musicales de heavy metal.
Ante los clásicos, los cristales de agua
cambiaron hacia formas armónicas y admirables,
mientras que ante el rock pesado, así como ante
palabras negativas, las formas se volvían más
bien caóticas. Asimismo, para demostrar su
tesis, expuso a la música clásica y a canciones
tradicionales, patrones irregulares de agua
contaminada: logró transformarlos en bellos
cristales hexagonales. Más allá de que algunos
de sus trabajos son criticados por su falta de
rigor científico, sus hallazgos hacen pensar que
los efectos que tiene la música sobre el agua
podrían darse, igualmente, en el ser humano,
compuesto en un 70% por agua.
Pentagrama
neuronal
Por Juan Ignacio Rojas *
Las investígaciones en el área de la
neuroplasticidad han demostrado que nuestro
cerebro no es un grupo de células estáticas.
sino que constituye una estructura de conexiones
neuronales con una dinámica de crecimiento y
desarrollo constante bajos condiciones
favorables. Los estímulos externos favorables
incluyen estímulos intelectuales, afectivos,
físicos y experiencias de la vida positivas, que
llevan a una remodelación con formación de
nuevas y abundantes conexiones entre las
neuronas. A la inversa, los estímulos externos
negativos llevan al descenso en la formación de
redes entre las células neuronales y a una menor
respuesta adaptatíva a futuro.
Queda de esta manera, expuesto el papel
fundamental que juega el ambiente como modulador
de la plasticidad neuronal. Los estímulos
auditivos tienen la capacidad de inducir la
neuroplasticidad. El aumento del tamaño de las
neuronas, de su número y sus conexiones,
estaría molecularmente determinado por un
aumento en la síntesis de proteínas sobre las
áreas estimuladas por los sonidos positivos y a
una disminución en la producción de proteínas
que conducen a la pérdida de conexiones por
desuso.
'Médico Neurólogo del Servicio de Neurología del
Hospital Italiano de Bs. As.
Mozart
y sus usos múltiples
Las investigaciones con la música de Mozart
comenzaron en Francia hacia 1950, cuando el
doctor Alfred Tomatis inició sus experimentos
sobre el estímulo auditivo en niños con
trastornos de comunicación. Hacia 1990, había
cientos de centros en todo el mundo que usaban
la música de Mozart sobre todo, los conciertos
de violín y sinfonías, para ayudar a niños con
dislexía, desórdenes del habla y autismo. En
1993. un estudio de la Universidad de Wisconsin
demostró que la exposición de 36 estudiantes a
10 minutos de la Sonata para dos pianos en Re
mayor tuvo efectos positivos en las pruebas de
razonamiento espacio temporal. Por entonces, Don
Campbell, científico norteamericano. registró la
marca The Mozart Effect. (www.mozarteffect.com )
Dime
qué escuchas y te diré cómo eres
El profesor Adrian North de la Universidad
Heriot-Watt de Escocia, investigó la relación
entre la personalidad y las preferencias
musicales. En un estudio que incluyó a 36.518
personas de todo el mundo se establecieron los
siguientes perfiles de acuerdo con el tipo de
música que escuchaban:
Clásica:
alta autoestima, creativos, tímidos
Country:
trabajadores, retraídos
Jazz:
alta autoestima, creativos, extrovertidos,
innovadores,
Pop:
no creativos, trabajadores
Soul:
alta autoestima, creativos, sociables, cordiales
Rap:
extrovertidos
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